Caída del cabello en otoño: cuándo es normal y cuándo conviene consultar

Con la llegada del otoño muchas personas empiezan a observar más cabellos de lo habitual en la ducha, el cepillo o la almohada. Es una situación que puede generar preocupación, especialmente cuando la caída aparece de forma repentina o parece más intensa de lo normal.

Aunque existe una variación estacional en el ciclo del cabello y puede producirse un aumento temporal de la caída, no siempre debemos atribuirlo únicamente al cambio de estación.

Conocer cómo funciona el ciclo capilar y prestar atención a determinadas señales puede ayudarnos a saber cuándo estamos ante una situación transitoria y cuándo es recomendable consultar con un especialista.

¿Por qué puede caerse más el pelo en otoño?

Cada cabello atraviesa diferentes fases de crecimiento, transición y reposo antes de desprenderse y ser sustituido por uno nuevo. No todos los folículos se encuentran en la misma fase simultáneamente, por lo que perder cierta cantidad de cabello diariamente forma parte de su renovación natural.

En determinados momentos puede aumentar el número de cabellos que entran en fase de caída. Esto puede hacer que durante varias semanas percibamos una pérdida más evidente.

Sin embargo, la época del año no es el único factor que puede explicarlo.

No toda caída del cabello es estacional

El estrés físico o emocional, una alimentación insuficiente, determinados déficits nutricionales, alteraciones hormonales, algunas enfermedades y ciertos medicamentos pueden influir en la salud capilar.

También existen diferentes tipos de alopecia que requieren una valoración específica.

Por eso es importante observar no solo cuánto cabello perdemos, sino también cómo se produce esa pérdida.

Una caída difusa y temporal no es lo mismo que detectar zonas concretas con menor densidad, pequeñas áreas sin cabello o cambios visibles en el cuero cabelludo.

¿Cuándo deberíamos consultar?

Es recomendable solicitar una valoración médica cuando la caída es muy intensa, se mantiene durante varios meses o aparecen áreas claramente despobladas.

También conviene consultar si existen otros síntomas como picor intenso, descamación, dolor, enrojecimiento del cuero cabelludo o cambios importantes en la textura del cabello.

El especialista podrá valorar el patrón de caída, explorar el cuero cabelludo y determinar si es necesario realizar estudios complementarios para buscar posibles causas.

Cuidado con los tratamientos por cuenta propia

La preocupación por perder cabello lleva en ocasiones a recurrir rápidamente a suplementos, champús o tratamientos anunciados como soluciones frente a la caída.

Sin embargo, no todos los problemas capilares tienen el mismo origen y, por tanto, tampoco requieren el mismo tratamiento.

Antes de iniciar suplementos nutricionales o tratamientos específicos es recomendable conocer qué está provocando realmente la caída.

Observar antes de alarmarse

Encontrar más cabello en el cepillo durante unas semanas no significa necesariamente que exista un problema de salud. Pero tampoco conviene normalizar una caída intensa y persistente únicamente porque haya llegado el otoño.

En Clínica Médica Goya contamos con atención especializada en dermatología para valorar las alteraciones del cabello y del cuero cabelludo, identificar su posible origen y establecer las medidas más adecuadas para cada paciente.

Porque cuando hablamos de salud capilar, un buen diagnóstico siempre debe ser el primer paso.