¿Pasas muchas horas sentado? Así afecta el sedentarismo a tu salud

Con la vuelta al trabajo y a las rutinas de septiembre, muchas personas recuperan también una costumbre poco saludable: pasar gran parte del día sentadas. Jornadas laborales frente al ordenador, desplazamientos en coche, reuniones y el tiempo de ocio delante de una pantalla hacen que, en ocasiones, permanezcamos sentados durante más de ocho horas al día.

Aunque practiquemos ejercicio de forma puntual, mantener un estilo de vida sedentario puede tener consecuencias importantes para la salud. La buena noticia es que pequeños cambios en el día a día pueden marcar una gran diferencia.

¿Qué se considera una vida sedentaria?

Se habla de sedentarismo cuando una persona pasa muchas horas sentada o con un nivel muy bajo de actividad física. No solo afecta a quienes no practican deporte, sino también a quienes realizan ejercicio unas pocas horas a la semana pero permanecen inmóviles el resto del tiempo.

Nuestro cuerpo está diseñado para moverse. Cuando reducimos la actividad física de forma prolongada, diferentes sistemas del organismo comienzan a resentirse.

Los riesgos del sedentarismo

La falta de movimiento mantenida en el tiempo se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes tipo 2 y sobrepeso u obesidad.

Además, permanecer sentado durante muchas horas puede favorecer problemas circulatorios, especialmente en las piernas, aumentando la sensación de pesadez o la aparición de varices en personas predispuestas.

El metabolismo también se vuelve menos eficiente, ya que el organismo consume menos energía y disminuye su capacidad para regular correctamente los niveles de glucosa y colesterol.

Por este motivo, cada vez más especialistas insisten en que no basta únicamente con hacer ejercicio varias veces por semana: también es importante reducir el tiempo que permanecemos sentados.

Dolor de espalda, cuello y articulaciones

Uno de los efectos más frecuentes del sedentarismo aparece en el aparato locomotor.

Las malas posturas mantenidas durante horas favorecen la aparición de molestias en la zona cervical, hombros, espalda lumbar e incluso muñecas. A esto se suma la tensión muscular provocada por el uso continuado del ordenador o del teléfono móvil.

En muchas ocasiones, estos dolores pueden prevenirse adaptando correctamente el puesto de trabajo y realizando pausas activas durante la jornada.

Levantarse unos minutos cada hora, caminar un poco o realizar sencillos ejercicios de movilidad ayuda a reducir la rigidez muscular y mejora la circulación.

Cómo incorporar más movimiento a tu rutina

Combatir el sedentarismo no siempre implica apuntarse a un gimnasio. Existen pequeños hábitos que pueden integrarse fácilmente en la vida diaria:

  • Levantarse y caminar unos minutos cada hora.
  • Utilizar las escaleras en lugar del ascensor siempre que sea posible.
  • Bajarse una parada antes del transporte público o aparcar un poco más lejos del destino.
  • Realizar caminatas después de comer o al finalizar la jornada laboral.
  • Aprovechar las llamadas telefónicas para hablar de pie o caminando.
  • Practicar alguna actividad física que resulte agradable, como nadar, montar en bicicleta, bailar o hacer senderismo.

El objetivo es mantenerse activo de forma constante y convertir el movimiento en una parte natural del día.

La importancia de la ergonomía

Si trabajas muchas horas frente a un ordenador, también conviene revisar la ergonomía del puesto de trabajo.

La pantalla debe situarse a la altura de los ojos, la espalda debe mantenerse apoyada en el respaldo de la silla y los pies deben descansar completamente sobre el suelo o un reposapiés.

Una buena postura, combinada con pausas frecuentes y actividad física regular, ayuda a prevenir muchas molestias musculares y articulares.

¿Cuándo conviene consultar con un profesional?

Si el dolor de espalda, cuello o articulaciones persiste durante varias semanas, limita las actividades diarias o aparece acompañado de otros síntomas como pérdida de fuerza, hormigueo o dolor intenso, es recomendable acudir a una valoración médica.

Del mismo modo, las personas con factores de riesgo cardiovascular, hipertensión, diabetes o problemas circulatorios pueden beneficiarse de un seguimiento médico que les ayude a adoptar hábitos saludables adaptados a sus necesidades.

Moverse más es invertir en salud

La actividad física es una de las herramientas más eficaces para prevenir numerosas enfermedades y mejorar la calidad de vida. No es necesario realizar grandes esfuerzos: incorporar pequeños momentos de movimiento a lo largo del día ya supone un beneficio para el organismo.

En Clínica Médica Goya creemos que la prevención es la mejor aliada para cuidar la salud. Si deseas realizar una revisión médica o recibir asesoramiento sobre cómo mejorar tus hábitos de vida, nuestro equipo estará encantado de ayudarte a encontrar las pautas más adecuadas para ti.