En invierno no solo sufrimos la piel seca o la garganta irritada. Los ojos también lo notan. El frío, el viento y la calefacción reducen la humedad ambiental, y eso hace que lagrimeemos menos… y nos molesten más.
¿Por qué se resecan los ojos en invierno?
- Calefacción y ambientes cerrados: baja la humedad del aire.
- Viento y cambios bruscos de temperatura: irritan la superficie ocular.
- Menos parpadeo cuando estamos concentrados (leyendo, tele, móvil).
- Lentes de contacto: pueden aumentar sequedad si el ambiente está muy seco.
Síntomas típicos de ojo seco invernal
- Escozor o sensación de arenilla.
- Ojos rojos al final del día.
- Lagrimeo “paradójico” (ojo seco también puede lagrimear).
- Visión borrosa que mejora al parpadear.
- Sensibilidad a la luz.
¿Qué puedes hacer para aliviarlo?
- Humidifica el ambiente
Si tienes calefacción fuerte, usa humidificador o pon recipientes con agua cerca de radiadores. - Protege los ojos al salir
Gafas de sol o de protección ayudan contra viento y luz fría reflejada. - Descansa la vista
Cada 20-30 minutos, mira a media distancia unos segundos y parpadea de forma consciente. - Lágrimas artificiales si hay sequedad
Mejor sin conservantes si las usas a menudo. Consulta cuál te conviene. - Revisa tu graduación
A veces la sequedad se mezcla con fatiga por graduación desactualizada.
Si los síntomas duran semanas, hay dolor, secreción o visión borrosa persistente, conviene una revisión para descartar conjuntivitis, blefaritis u ojo seco crónico.
En Clínica Médica Goya realizamos revisiones visuales completas para ayudarte a pasar el invierno con una visión cómoda. Si notas sequedad o irritación, pide tu cita.

