Ojos en invierno: por qué se resecan más y cómo proteger tu visión

En invierno no solo sufrimos la piel seca o la garganta irritada. Los ojos también lo notan. El frío, el viento y la calefacción reducen la humedad ambiental, y eso hace que lagrimeemos menos… y nos molesten más.

¿Por qué se resecan los ojos en invierno?

  • Calefacción y ambientes cerrados: baja la humedad del aire.

  • Viento y cambios bruscos de temperatura: irritan la superficie ocular.

  • Menos parpadeo cuando estamos concentrados (leyendo, tele, móvil).

  • Lentes de contacto: pueden aumentar sequedad si el ambiente está muy seco.

Síntomas típicos de ojo seco invernal

  • Escozor o sensación de arenilla.
  • Ojos rojos al final del día.
  • Lagrimeo “paradójico” (ojo seco también puede lagrimear).
  • Visión borrosa que mejora al parpadear.
  • Sensibilidad a la luz.

¿Qué puedes hacer para aliviarlo?

  1. Humidifica el ambiente
    Si tienes calefacción fuerte, usa humidificador o pon recipientes con agua cerca de radiadores.
  2. Protege los ojos al salir
    Gafas de sol o de protección ayudan contra viento y luz fría reflejada.
  3. Descansa la vista
    Cada 20-30 minutos, mira a media distancia unos segundos y parpadea de forma consciente.
  4. Lágrimas artificiales si hay sequedad
    Mejor sin conservantes si las usas a menudo. Consulta cuál te conviene.
  5. Revisa tu graduación
    A veces la sequedad se mezcla con fatiga por graduación desactualizada.

Si los síntomas duran semanas, hay dolor, secreción o visión borrosa persistente, conviene una revisión para descartar conjuntivitis, blefaritis u ojo seco crónico.


En Clínica Médica Goya realizamos revisiones visuales completas para ayudarte a pasar el invierno con una visión cómoda. Si notas sequedad o irritación, pide tu cita.